#31 / Septiembre - Octubre

Editorial

Contra el miedo

Josep Ramoneda

Vivimos una gran transformación como pocas ha habido en la historia. Michel Serres las cifra en tres, a las que llama revoluciones en el soporte de los mensajes: la invención de la escritura hace 5.000 años, la imprenta en Europa a mediados del siglo XV (con precedente en la China del siglo ix) y ahora la digitalización del mundo. La política, la economía, la religión, la educación, la convivencia, la experiencia humana, todo muta. Otros equiparan el cambio actual a las grandes revoluciones tecnológicas, con la revolución industrial como precedente inmediato. Y mirando hacia el pasado cercano es perceptible el agotamiento del modelo de gobernanza llamado neoliberal, que a finales de los setenta acabó con el modelo de bienestar surgido de la Segunda Guerra Mundial, y que ahora abre paso a unos cambios inquietantes que cuestionan la democracia y potencian el autoritarismo.

Fruto de un debate, dirigido por Antón Costas, en la Escola Europea d’Humanitats que programa La Maleta, publicamos ahora el dossier «La nueva mutación del capitalismo». Mucho se ha dicho sobre la capacidad de adaptación del capitalismo que es razón capital de su supervivencia, aunque a veces sea difícil ver la continuidad entre el viejo capitalismo industrial y el capitalismo global y posfinanciero que se va dibujando. El punto de partida optimista de nuestra reflexión es que, como escribe Antón Costas, las respuestas a los problemas que nos inquietan «no están predeterminadas por ningún tipo de tendencia fatalista inevitable. Dependerán del sentido en que finalmente acaben operando un conjunto de fuerzas de variada naturaleza». El factor de pesimismo está en que las fuerzas son muy desiguales y la pregunta por quién gobernará el futuro es cada vez más inquietante. En estos momentos abundan las señales que marcan el camino del autoritarismo posdemocrático. Al tiempo, que empiezan a llegar datos que confirman las dificultades de adaptación de los humanos a un momento de aceleración sin precedentes. La longevidad, el movimiento (más allá de la recurrente idea restrictiva de las migraciones), la desmesura financiera, el cambio climático, los límites de la inteligencia artificial, el impacto de las tecnologías sobre el empleo, el problemático futuro de la democracia, son los territorios en los que indagan los autores del dossier.

En una cultura muy sensible a las modas, las novedades se asumen a veces de forma acrítica construyendo mitos que no aguantan el ejercicio crítico. Pensar en el futuro es también desmitificar algunos iconos del presente con aura de gran promesa. Lo hace Raúl Rodríguez Ferrándiz en «Fakebook. Miénteme al oído». Y Ugo Rossi y Tom Slee en su análisis de las perversidades de la economía contributiva.

En fin, en Olot, en el marco del Festival Mot de Literatura tuve la suerte de moderar una conversación entre Hakan Günday y John Carlin, que ahora reproducimos, en que nos adentramos en el proceloso terreno del mal (nunca hay que negar los fundamentos de lo humano). «El mayor problema del mal -decía Günday-, es cuando te olvidas de él, cuando desaparece, cuando se transforma en el aire que respiramos.» Y el mejor producto, el comodín, «es el miedo. Porque una vez que se llega a vender el miedo, después se puede vender todo». Y remató John Carlin: «Una vez que tienes miedo, puedes comprar cualquier cosa, hasta una atrocidad tan grande como un genocidio». Contra el miedo, quizá esta sea la consigna si queremos ganar este siglo del que llevamos ya dieciocho años y todavía lo sentimos como extraño.