#19 / Septiembre-Octubre 2016

Philipp Blom

En el horizonte ya asomaba otra guerra

Un grupo de amigos juega con las piezas de un coche en un descampado del estigmatizado Quartier Nord de Marsella, donde la crisis social y económica que sufre la segunda ciudad más importante de Francia se hace más tangible. La foto forma parte del proyecto CAPITAL, que se llevó a cabo durante la Capitalidad Cultural Europea en Marsella © Arnau Bach

La tragedia del periodo de entreguerras radicó en no tener un futuro abierto. Los «años de vértigo», de 1900 a 1914, suelen considerarse erróneamente una época de anteguerra que culminó necesariamente con el estallido del conflicto armado, pero ni siquiera a principios del verano de 1914 podía sospecharse que estallaría la guerra, y es evidente que nadie podía prever qué clase de guerra sería ni la intensidad de la devastación que causaría, tanto en lo

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