#18 / Julio-Agosto 2016

Marina Subirats

Gobernar una sociedad escindida

Institut La Llauna, calle Sagunt, Badalona, 2012 © Anna Malagrida

La imposibilidad de formar gobierno después de las elecciones de diciembre es, efectivamente, un fracaso descomunal, que ha llevado a la celebración de unas nuevas elecciones en las que no se prevé que puedan resolverse fácilmente los anteriores problemas. Este fracaso ha sido atribuido de una manera casi unánime a la incapacidad de los partidos políticos, a la arrogancia de sus líderes, a su falta de cintura política, a su abulia o a su bisoñez. Desde mi punto de vista, las razones son muy otras, y no han sido suficientemente debatidas ni tenidas en cuenta; la destrucción sistemática del pensamiento político y sociológico al que nos ha abocado el neoliberalismo nos ha llevado a una pobreza conceptual que sólo permite razonar sobre lo anecdótico, ocultando cualquier razón estructural que trate de indagar sobre los movimientos de fondo de la sociedad. ¡Los políticos son ineptos! Una explicación demasiado fácil para un tiempo complejo, que requiere soluciones mucho más profundas que un cambio de actitud de algunos líderes. 

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