#23 / Mayo-Junio 2017

Manuel Montobbio

Jean Monnet: Unir a las personas, construir Europa

Época del Plan Schuman: Bernard Clappier, Robert Schuman y Jean Monnet. Imágenes procedentes de la edición en castellano de las Memorias de Jean Monnet, Ediciones Encuentro, 2010

La noche del veintitrés de junio del año pasado no fue, como la de tantos otros, la de la magia del solsticio de verano y la celebración de la vida; sino la del seguimiento del recuento del referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Por los medios de comunicación, y en mi caso a través de la reflexión compartida con mis compañeros de la promoción Cristóbal Colón del Colegio de Europa en Brujas, donde pocas semanas antes muchos nos habíamos reunido para celebrar nuestro treinta aniversario. Un aniversario que nos había llevado, en la perspectiva de tres décadas del inicio de unas trayectorias profesionales que habían querido hacer de la construcción de Europa argumento de nuestra esperanza, a iniciar una conversación sobre ésta en esta hora difícil, después seguida a través de un grupo de WhatsApp, instrumento de reflexión coral esa noche. ¿Qué y por qué había pasado, qué consecuencias e implicaciones podía tener para la construcción europea, cómo seguir a partir de ahora adelante con ella? ¿Con qué luces largas vislumbrar el horizonte y alumbrar el futuro en esta crisis sistémica en la que llevamos casi una década inmersos y de la que el resultado de esa noche era al tiempo expresión y eventual catalizador? Ante esas preguntas, esa incertidumbre, esa sensación de crisis, la inquietud del despertar ojeroso de la mañana siguiente, sentí que había llegado la hora de volver la vista atrás, a los orígenes de la construcción europea, al por qué, para qué y cómo se inició el camino, la navegación en la que ahora nos encontramos en aguas inciertas. La hora de la reflexión. De leer por fin las memorias de Jean Monnet, de las que tantos fragmentos o extractos había leído o escuchado citar en esas tres décadas, sin haber nunca encontrado el momento de abordar la lectura completa de sus seiscientas y pico páginas, asignatura pendiente que me propuse probar y aprobar este verano. Viajé a través de sus páginas en busca de sentido y orientación al momento presente y frente a los retos del futuro, que quisiera compartir en estas líneas con el doble propósito de ofrecer una aproximación a la figura de Jean Monnet y a sus Mémoires y de acometer la reflexión sobre la construcción europea que sugiere, búsqueda de aquello que permanece, de las ideas o intuiciones que pueden ser guía de una época, una fase de la Historia, la de la construcción europea, en la que estamos inmersos, que con la vocación de serlo, de ser Historia superadora de la Historia, nace y en ella se realiza.

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