#22 / Marzo-Abril 2017

Iván de la Nuez

La hora del Hombre Nuevo

Zona wifi en el Parque Fe del Valle (Galeano y San Rafael), La Habana. Esta fotografía intenta retratar y dar testimonio de los cambios que se produjeron en Cuba tras la enfermedad de Fidel Castro y su sustitución por Raúl Castro, así como el acercamiento a los Estados Unidos © Leandro Feal, 2016


«Nosotros no estamos haciendo una Revolución para las generaciones venideras, si esta Revolución tiene éxito es porque está hecha para sus contemporáneos.»

Así habló Fidel Castro. Y lo hizo en la Biblioteca Nacional de Cuba, durante ese monólogo en dos sesiones que después hemos conocido como Palabras a los intelectuales. Corría el mes de abril de 1961 y tanto el orador como la Revolución –esa misma que fue hecha por y para sus contemporáneos– todavía eran jóvenes. La sentencia trasluce una clara convicción sobre el carácter generacional de las revoluciones. También un pragmatismo aplastante: porque, si una revolución no es generacional, si sólo se proyecta hacia un sujeto futuro aún por moldear… ¿quién la iba a sostener en su momento histórico?

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