#23 / Mayo-Junio 2017

Esteban Hernández

La huida de las élites

El estudio de diseño X.Pace (Sídney/Singapur) proyectó en 2009 el Hotel Hingarae, un resort de seis estrellas a orillas del lago Taupo, en Nueva Zelanda, con veintiocho módulos de habitación para adquirir en propiedad.

primeros de año, The New Yorker publicó un extenso artículo1 en el que describía de un modo exhaustivo la compra de propiedades en Nueva Zelanda por parte de gestores y directivos de fondos de cobertura (hedge funds). Era una noticia llamativa que recogieron diversos diarios internacionales, también por lo que tenía de inquietante. No eran meras inversiones, ni adquisiciones con intención recreativa, ni tampoco tenían que ver con esas costumbres aspiracionales que llevan a personas favorecidas a tener residencias en los mismos lugares, como los Hamptons o Martha’s Vineyard, o apartamentos frente a Central Park. 

Para leer este artículo completo COMPRA ESTE NÚMERO o SUSCRÍBETE A LA REVISTA