#25 / Septiembre-Octubre 2017

David Block

La propagación de la ignorancia

© Ana Himes

Los historiadores de la ciencia, como parte de su análisis del desarrollo de las disciplinas académicas y las bases de los conocimientos académicos, siempre dedican una parte de su tiempo al estudio de la epistemología, centrándose en cuestiones como la naturaleza del conocimiento (por ejemplo, las diferencias entre conocimiento y creencia), las fuentes del conocimiento, los procesos a través de los cuales llegamos a poseer conocimiento y las posturas diferentes y variables que adoptamos respecto a la construcción y difusión del conocimiento. En los últimos años, muchos estudiosos se han concentrado en este último tema, es decir, en cómo el conocimiento se construye y circula en la sociedad, y entre ellos ha habido un creciente interés en lo que se conoce como la agnotología. La agnotología es el estudio de cómo se construye, legitima y difunde la ignorancia, así como los propósitos e intereses que sirve en una sociedad. Se suele citar a Robert Proctor como el autor del término, y con razón: su libro Cancer Wars: How Politics Shapes What We Know and Don’t Know About Cancer (Proctor, 1995) es un clásico en el campo. En el libro, Proctor documenta cuarenta años de campañas de desinformación organizadas por las compañías tabacaleras en Estados Unidos con el objetivo de ofuscar el debate y confundir al público en general con respecto a los vínculos bien establecidos entre el tabaquismo y las enfermedades pulmonares.

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