#12 / Julio-Agosto 2015

Daniel Gamper

Musulmanes en Europa

La sátira y el terror

© Andreu Marull

Sócrates, el primer gran filósofo, fue objeto de burla. Aristófanes lo coloca en una cesta, mirando al cielo y embaucando a los jóvenes. La razón filosófica surge inextricablemente unida a la ironía socrática y acompañada de la ridiculización. Para ella nada hay sagrado. La reflexión filosófica reconoce el potencial cognitivo del humor y de la burla. Como ha escrito Steven Pinker, el humor puede ser un acelerador del progreso social. Si no hay sentimientos que puedan ser ofendidos, ni se tiene nada que perder, todo puede ser ocasión para superarse.

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