#23 / Mayo-Junio 2017

Patrícia Vieira

Utopías del vivir sin trabajar

© Sonia Pulido, www.soniapulido.com

Uno de los rasgos positivos de la utopía imaginada por Tomás Moro hace 500 años, en 1516, fue su concepción del trabajo. Moro, quien acuñó la palabra utopía y la puso como título a su obra, postuló que todos los habitantes de su isla imaginada, hombres y mujeres, tenían que trabajar sólo seis horas al día. Entonces podrían dedicar el resto de su tiempo a los pasatiempos o a los intereses intelectuales. Moro no es el único que cree que una nueva percepción del trabajo funcionaría como un componente clave de las sociedades utópicas. El pensamiento utópico busca reconfigurar nuestra relación con la producción de bienes y servicios, siendo el comunismo el ejemplo más destacado. Pero, en lugar de repensar el concepto del trabajo, algunas utopías planean abolirlo por completo. Estas propuestas para la creación de una sociedad sin trabajo son particularmente sugestivas en el contexto de nuestras sociedades posmodernas, en las cuales el trabajo de los seres humanos es progresivamente remplazado por el de las máquinas.

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