#41 / Mayo-Junio 2020

Weimar: el fin de las certezas

Abstracción, ironía y distancia para escribir sobre la realidad

Georg Kaiser, Irmgard Keun y Thomas Mann

Marisa Siguan

© Esther Abad. Una de las obras presentadas al Concurso de Ilustración La Maleta de PortBou

 

La literatura escrita a lo largo de los años de la República de Weimar ofrece propuestas muy diversas. Documenta la experiencia de la guerra, el caos mortífero que ha supuesto, las esperanzas de un nuevo inicio, los debates sobre el presente y el futuro, la sociedad devastada que configura los supuestamente dorados años veinte. Las propuestas estéticas de la época van desde el lenguaje de las vanguardias hasta la recuperación de las tradiciones, desde la poesía dramática y exaltada del expresionismo hasta la fría objetividad de los cuadros de Grosz o el teatro de Brecht, desde el compromiso social y político hasta la defensa de la autonomía del arte. Para poder documentarlas en sus diversas manifestaciones he optado por presentar obras que muestran opciones de lenguaje y pensamiento muy heterogéneas pero que me parecen significativas respecto a las problemáticas intelectuales y sociales que se dirimen en estos años. En primer lugar, y como muestra del lenguaje del expresionismo, trataré de los dramas Gas y Gas II, de Georg Kaiser, de 1918 y 1920 respectivamente, muy marcados por la experiencia de la guerra y por el intento de renovar la sociedad desde perspectivas pacifistas y antiindustriales. En ellos se presentan la técnica y la ciencia como instrumentos para la destrucción industrial del mundo. Sin embargo, en los años veinte también surgen nuevas corrientes estéticas que pretenden describir el mundo con distancia y frialdad, totalmente opuestas al patetismo y la retórica del lenguaje expresionista. Un buen exponente de ello es la novela La chica de seda artificial, de Irmgard Keun, publicada en 1932, que aporta además la perspectiva de la mujer al panorama de la época. Y, por último, La montaña mágica de Thomas Mann, de 1924, documenta mediante la confrontación entre los personajes de Naphta y Settembrini la reflexión sobre las corrientes de pensamiento y los debates intelectuales de la época.

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