#38 / Noviembre - Diciembre

Relato

Abusos de memoria,desmemoria histórica y rememoración benjaminiana

«Es fácil esclarecer por qué la memoria histórica llega tarde.»

Lluís Montull

Crematorio V. Auschwitz-Birkenau, agosto de 1944. Fuente: Dr. Piotr Setkiewicz, Head of Archives, Auschwitz-Birkenau State Museum; publicado por Judith Lermer Crawley, 14 de abril de 2005. © Alex, Aleko o Alekos, miembro del Sonderkommando de Grecia, luego llamado Albert, Alex o Alberto Errera, un soldado griego o un oficial naval que murió en Auschwitz

En abril y mayo de 1945, los supervivientes de los campos de Buchenwald y Mauthausen se conjuraron, pocos días después de su liberación, para que nunca más tuviera lugar el horror que ellos vivieron. Para alcanzar este objetivo, resolvieron luchar a partir de ese momento contra el olvido del trauma extremo que padecieron en manos de otros seres humanos. Casi 75 años después, parece oportuno revisar el estado de la memoria histórica, cuya raíz fundamental es precisamente este deber de memoria que ellos y otros supervivientes del totalitarismo nazi, pero también del franquista, plantearon. Y, sobre tal estado de la cuestión, cabe destacar la contradicción entre una tardía–particularmente en España– reivindicación y su, a menudo, prematura o desacertada reconvención, por quienes dicen también fomentarla.

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