#3 / Enero-Febrero 2014

Arne de Boever

Alegorías en emergencia

La vida de Pi

Fotograma de la película La vida de Pi, de Ang Lee.

Probablemente la mayor sorpresa en la ceremonia de entrega de los Oscars de 2013 fue que Ang Lee derrotara a Steven Spielberg en la categoría Mejor Director por su adaptación de La vida de Pi, la novela de Yann Martel. La propia novela de Martel había sido la sorprendente ganadora del Premio Booker en 2002. Puede que el lector recuerde que posteriormente surgió una polémica: según algunos, el libro de Martel, que cuenta la historia de un muchacho a bordo de un bote salvavidas con un tigre, era sospechosamente parecida a la novela corta del escritor brasileño Moacyr Scliar titulada Max y los felinos (1981), que trata de un hombre a bordo de un bote salvavidas con un jaguar. En un breve artículo titulado «Cómo escribí La vida de Pi», Martel ha explicado la influencia que el relato de Scliar –o mejor dicho, lo que él recuerda como una reseña negativa de la novela por John Updike en las páginas del New York Times Book Review– ejerció sobre él. (En realidad, parece que Updike jamás escribió ningún tipo de reseña sobre el libro, y la única crítica que publicó el New York Times fue positiva.) Martel –que afirma que tan sólo leyó Max y los felinos después de que salieran a la luz las acusaciones de plagio en 2002 tomó prestada la premisa básica de Scliar, e intentó convertirla en una novela, que tuvo más éxito que la que supuestamente había sido objeto de la reseña de Updike: 

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