#18 / Julio-Agosto 2016

Gabriella Coleman

Lecciones sobre el futuro próximo

Cómo Anonymous evitó (por muy poco) la maquinaria retórica del ciberterrorismo

Un miembro de Anonymous en una protesta de Occupy Wall Street en Nueva York © David Shankbone

Es difícil definir o describir a Anonymous rápidamente y de forma sencilla. Sin embargo, es posible decir unas cuantas cosas básicas sobre este tumultuoso grupo de protesta. Se les reconoce cada vez más como representantes de la justicia social, la desobediencia civil y la acción directa. En los últimos cinco años han utilizado una serie de herramientas y tácticas reconocibles (entre las que se incluyen inhabilitar sitios web, hacer públicos datos personales de ciertos individuos, hackear, filtrar información, crear Twitter storms, etc.). En suma, Anonymous combina su idea central –la de que cualquiera puede ser anónimo– con una serie de tácticas y una iconografía mediante las cuales diferentes grupos se han unido para pasar a la acción.

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