#12 / Julio-Agosto 2015

Enric Puig Punyet

Noticia del independentismo

Comunidades desimaginadas. ¡La secesión es inútil!

¿Un secesionismo no nacionalista?

La llamada «postura modernista», defendida entre otros por Hans Kohn, Eric Hobsbawm, Ernest Gellner o Benedict Anderson, sostuvo que el nacionalismo debe considerarse ante todo como una construcción de la modernidad, cuando el núcleo de poder creó, a través de varios medios de comunicación, una conciencia identitaria compartida entre todos los integrantes de un territorio político. Esta construcción, según los modernistas, tuvo un marcado acento vertical y unidireccional, del poder hacia las masas, y utilizó los mecanismos institucionales típicos de la modernidad –el ejército, la escuela, el museo, etc.– para implantar este imaginario compartido. Esta misma lógica derivó hacia los regímenes totalitarios nacionalistas que surgieron, abanderados por muy diversas ideologías, a principios del siglo XX y que acarrearon problemas de sobras conocidos.

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