#6 / Julio-Agosto 2014

Relato

Con mis propias manos he enterrado setenta y cinco cadáveres

«¡La vida sigue a pesar de todo!»

Samar Yazbek

© Samar Yazbek. Fotografía tomada en Saraqeb en 2011 de un grafiti en el que se lee «Oh, Damasco, nosotros y la eternidad somos habitantes de este país». Desde el inicio de la revolución siria, en esta población, apodada «la ciudad roja», han proliferado los grafiti, símbolos de resistencia y libertad hechos con tiza, carbón o pintura que llevan mensajes poéticos, utópicos o religiosos. El propósito de los jóvenes que los realizan es el de dar ánimo a una población azotada por el miedo y transmitir la idea de que todavía existen cosas por las que merece la pena vivir.

«Con mis manos he enterrado setenta y cinco cadáveres», dice con rostro mortecino, extendiendo las palmas de las manos, y añade: «Te contaré la historia de cada uno de ellos». El hombre que pinta las paredes de Saraqeb es quien da sepultura a las víctimas del bombardeo.

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