#4 / Marzo-Abril 2014

Grégoire Chamayou

Controlar y destruir

Filosofía de los drones

Hussein Ahmad llega al hotel donde hemos quedado para la entrevista acompañado de varios miembros de su familia. Va vestido con la ropa tradicional Yemení, y su cuchillo con punta redondeada en el cinturón. Sostiene en su mano derecha una fotografía de su hijo Saleem, un universitario asesinado
el 23 de enero de 2013 por un ataque de un drone cerca del pueblo de Houlan cuando conducía su coche. Ese día decidió ganar un dinero extra como taxista con su primo Ali Ali Nasser, que también falleció en el ataque, y recogieron a dos clientes en su coche. Estos dos hombres resultaron ser posibles Yihadistas y eran el objetivo del ataque del drone. «Tuve que identificar a mi hijo por las matriculas del coche», nos cuenta su padre con los ojos humedecidos por las lagrimas, «su cuerpo quedó totalmente calcinado, nunca olvidaré lo que los americanos hicieron a mi hijo». Samuel Aranda

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