#12 / Julio-Agosto 2015

Jordi Borja

Democracia, insurrección ciudadana y Estado de derecho

Los derechos ciudadanos. Su conquista y su perversión

Los derechos universales establecidos a finales del siglo XVIII y en el XIX fueron una legitimación moral y legal como «derechos naturales», pero sin efectos directos inmediatos sobre los derechos políticos y civiles y sobre las condiciones de vida del conjunto de la ciudadanía, y aun menos sobre los sectores populares y sobre las legislaciones y los programas gubernamentales. Esta legitimidad ya existía en la sociedad desde mucho tiempo antes, pues estos derechos corresponden a necesidades básicas de todos los seres humanos. Los derechos de los ciudadanos, si bien más concretos, parten de una consideración teórica: los que viven en el mismo territorio deben ser libres e iguales. Lo cual es, o debería ser, el principio orientador de las políticas públicas. Sin embargo, las leyes y programas de gobierno no establecen las condiciones para convivir libres e iguales.

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