#44 / Enero-Febrero 2021

Galería

Ecópolis del mañana

Santiago Beruete

Si la primera utopía fue la ciudad, como escribió Lewis Mumford, la ecópolis es la última. Esta cuenta, sin embargo, con una larga genealogía que se remonta a los jardines colgantes de Babilonia, y recoge la herencia de las utopías urbanas de siglos pasados. En nuestra época, marcada por la emergencia sanitaria y climática, materializa el sueño de la ciudad ideal. El riesgo de colapso medioambiental, sumado al azote de la pandemia, ha acelerado la concienciación ecológica y clarificado nuestras prioridades. Si hemos de creer a los expertos, conviviremos con el coronavirus durante mucho tiempo. Y por si esto no fuera ya bastante arduo, contamos con tres décadas para descarbonizar la atmósfera antes de que atravesemos el umbral de un calentamiento irreversible, y esté fuera de nuestro alcance decidir nuestro futuro. En semejantes circunstancias, no es extraño que los países compitan por construir biourbes, naturópolis, ciudades-bosques o green cities, donde el trazado de las calles, la red de transportes y la gestión de los residuos se rijan por criterios de ecoeficiencia. Algunos de esos proyectos se inscriben en lo que Deyac Sudjic denominó con acierto la arquitectura del poder.

Para leer este artículo completo COMPRA ESTE NÚMERO o SUSCRÍBETE A LA REVISTA