#12 / Julio-Agosto 2015

Relato

El oficio más hermoso del mundo

«Explicando cómo empezó todo.»

José Martí Gómez

«Aquella noche telefoneé a mi amigo Josep María Huertas, que trabajaba en El Correo Catalán, en Barcelona. Le pedí trabajo. Al día siguiente me telefoneó diciéndome que me esperaban y ya tenía mi mesa a punto.» José María Huertas Clavería, José Martí Gómez y Paco Candel en Castelldefels © Pepe Encinas, 1985

Ve a seguir a Solís en el coche en el que van Chaquetón y El Sosias –me dijo el director.

Chaquetón y El Sosias eran falangistas. El primero era el censor oficial de espectáculos. El segundo, publicista. Chaquetón era envidiado porque se ponía morado controlando la vestimenta y movimientos de las chicas de Colsada antes del estreno en el teatro Principal, que era el único. «Las chicas me ponen caliente», le confió Chaquetón a un amigo que se aplicó en expandir la confidencia. Siguiendo a Solís me senté junto al chófer a escuchar lo que Chaquetón y El Sosias hablaban detrás.

La cosa iba de camisas.

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