#9 / Enero-Febrero 2015

Enric Puig Punyet

Vivir en las redes

El régimen pornográfico

La red en el ocaso de la ficción estructural

¿Están atentando las redes sociales contra nuestra intimidad? Ésta es una cuestión que hoy, por motivos más que justificados, está entrando en el conjunto de las preocupaciones sociales más urgentes. Pero hay algo que induce a creer que se trata de una pregunta, si no errónea, sí por lo menos inapropiada. Plantear el problema –o incluso ya propiamente tacharlo de problema– en estos términos es en cierta forma un anacronismo, porque lo que durante un tiempo entendimos como intimidad, algo que suponía una escisión absoluta, exclu-
yente, entre el espacio público y el privado, hoy se halla completamente desviado. Prueba de ello la hallamos precisamente en las mismas redes sociales y en sus usuarios más jóvenes, para los que la explotación pública de los materiales propios –«íntimos», dirán sus padres– es un tema –«problemático», dirán sus padres– que ya no les es pertinente en absoluto. Mientras los que todavía vivimos un día los resquicios de la escisión moderna entre espacio público y privado seguimos planteándonos esas preguntas, ellos están ya volcados hacia los usos derivados de una concepción bien distinta a tal escisión y, también, a la consiguiente relación entre mirar y ser visto.

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