#33 / Enero - Febrero

Agua

¿Emborracha el agua más que el vino?

Erik Swyngedouw y David Saurí

David Saurí: Tengo una cita de Lorenzo Pardo para empezar que me gusta mucho y que marca creo que muy bien el debate sobre el agua en España. Cuando se discutía el Plan de Obras Hidráulicas de 1933, Pardo declaró que «el agua calienta más que el fuego y emborracha más que el vino». En otras palabras, y desde el punto de vista de un experto como Lorenzo Pardo, el agua difícilmente queda sujeta a parámetros de racionalidad técnica o económica y que, en cambio, promueve la irracionalidad y el enfrentamiento. Aún hoy en día este discurso domina entre el mundo técnico y empresarial. Estos días y desde distintos ámbitos técnicos y empresariales hemos escuchado grandes alabanzas por la reutilización de las aguas residuales depuradas y de igual manera que antes rechazar pantanos y trasvases era oponerse al progreso, ahora rechazar la reutilización del agua es oponerse al paradigma de la sostenibilidad, a la conservación ambiental que es deber de todos, etcétera. Por supuesto, mi postura no es contraria a la reutilización (como tampoco es contraria por principio a los embalses y trasvases) pero sí que me preocupan las razones por las cuales el agua calienta más que el fuego o emborracha más que el vino, que no tienen nada de irracionales y que denotan luchas y conflictos con distintas lógicas, todas ellas igualmente racionales, a mi modo de ver.

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