#4 / Marzo-Abril 2014

José Antonio Pérez Tapias y Laura Ascarza Ces

Ética y empresa

Para una moral sin moralismo

En el ámbito de la economía se presentan dilemas que en situación de crisis adoptan un perfil especialmente agudo. Como en otros terrenos, así se acusa también en la actividad empresarial. Se echa en falta, sin embargo, una mayor atención desde la Ética a los conflictos morales, con sus derivadas políticas, que se presentan en la vida de la empresa. Llevando algunas cuestiones a cierto punto álgido cualquiera puede preguntar, por ejemplo: agotadas otras vías y ante la parálisis de los poderes públicos, ¿qué debe hacer un empresario, supuesta la «buena voluntad»: despedir trabajadores para salvar la empresa –y, con ella, puestos de trabajo– o mantener trabajadores con riesgo de que la empresa no sobreviva? Preguntas como ésta forman parte de la realidad. La reflexión sobre ellas no es para justificar respuestas cínicas, sino para alentar respuestas éticamente fundadas más allá de moralismos que no ayudan a una humanización de la vida económica –cuanto menos a una transformación de una realidad capitalista que produce mucha deshumanización–. Nuestro punto de partida se sitúa precisamente en las relaciones entre humanidades y economía.

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