#8 / Noviembre-diciembre 2014

Galería

Hoy, el mundo ha muerto

O puede que ayer, no lo sé

Hiroshi Sugimoto

© Hiroshi Sugimoto (fotografía de André Morin)

«En este presente limitado, el único campo en el que mis sueños se pueden seguir desplegando es el futuro, cuya forma todavía no ha sido fijada. Imaginar los peores mañanas posibles me procura grandes alegrías en el terreno artístico. Las tinieblas del futuro aclaran mi presente, y la presciencia de un fin por llegar garantiza hoy mi felicidad de vivir. En esta exposición pueden verse los peores escenarios sobre el porvenir de la humanidad nacidos de mi imaginación. Es un aviso a las jóvenes generaciones para que tomen todas las medidas posibles para que no se conviertan en realidad. Escojo por lo que a mí se refiere dar rienda suelta sin reserva a mi intuición de artista. Eso no quiere decir que no haya que mantener la esperanza en el porvenir. Confío al último superviviente la tarea de consignar el desarrollo real del fin del mundo y de preservar los genes de la especie humana, sea transformándose en momia, sea conservando los genes en una probeta o bien transmitiendo un mapa del ADN de su genoma. […]

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