#41 / Mayo-Junio 2020

Relato

La filosofía y el mar

Daniela Angelucci

A la vista, Turquía. En el suelo, Grecia. Doce kilómetros. Hasta miles de euros el pasaje por familia. En la orilla, chalecos salvavidas. En medio, barcos militares. Al fondo, miles de cuerpos. Desde el barrio de Gracia de Barcelona hasta las costas de Lesbos, en Grecia, hay 2.061 kilómetros. Nos cuesta 268 euros la ida y la vuelta. Cuatro horas entre los dos vuelos. En los aviones, pastitas y bebida. Después de días en Lesbos, donde el confinamiento hace años que dura y la muerte está presente en cada ola que rompe, constatamos –una vez más– que las fronteras europeas se han levantado a base de muertos e indignidad. Europa fortaleza. Skala Skamenia, Lesbos, Grecia, 7 de marzo de 2020.
© Ruben Wagensberg

 

La situación de Europa y sus fronteras es un tema urgente de nuestro presente, que pone a la filosofía en cuestión. El acontecimiento más urgente hoy se refiere a las migraciones que cruzan el mar, y debería obligar a la filosofía a pensar. En 2016, más de 5.000 migrantes murieron en el Mediterráneo; en 2017, más de 100.000 personas desembarcaron en Italia, incluidos unos 15.000 menores no acompañados; el 3 de octubre de 2016, cerca de la isla de Lampedusa, en Sicilia, 366 personas murieron a sólo ocho kilómetros de la costa y la salvación.

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