#45 / Marzo-Abril 2021

El envejecimiento. Nuevas maneras de entenderlo

La inmunoterapia del cáncer, ¿un regalo de navidad?

Elena Sancho

Linfocitos T atacando una célula. Una vez reconocida como diana, el linfocito la aborda en superficie y le inyecta unos gránulos tóxicos que provocan la muerte celular. Ilustración de © Berta Batlle

Una de las consecuencias positivas de la pandemia ocasionada por el coronavirus SARS-CoV-2 ha sido el aumento de artículos de divulgación científica que refuerzan la percepción de la importancia de la investigación fundamental, la biomedicina, y su relación con el estado de bienestar en la sociedad. Algunos consideran un milagro el hecho de poder disponer de varias vacunas sólo un año después del inicio de la pandemia. Pero los milagros en ciencia no existen. Los logros son producto de inversión económica sostenida, esfuerzo conjunto, creatividad y talento para ensamblar el conocimiento preexistente, como si de piezas de un puzle se tratara, para dar respuestas a preguntas que eventualmente aportan soluciones a los problemas que nos afectan. Hemos leído mucho acerca de las vacunas y el papel del sistema inmune en la covid-19 y a través de estas líneas me gustaría destacar el papel del sistema inmune en otra enfermedad devastadora, el cáncer. Cada día mueren en nuestro país alrededor de trescientas personas por algún tipo de cáncer. Sí, lo han leído bien, trescientas personas cada día. 110.000 personas al año. Por tanto, la investigación del conjunto de enfermedades englobadas bajo el término cáncer ha de ser una prioridad para nuestra sociedad.

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