#12 / Julio-Agosto 2015

Gregorio Martín

La “nocontratación” en el mundo digital

Como ocurriera en su día con la electricidad, aunque ahora a un ritmo mucho mas rápido, lo digital embebe hábitos humanos así como prácticas industriales y comerciales, y en su devenir determina la cantidad y la calidad del empleo. Más que la simple sustitución del hombre por la máquina, lo que vivimos es la aparición de métodos y costumbres que diluyen empleos anteriores (tanto los de naturaleza rutinaria, sean manuales o cognitivos, como algunos de los que asumen una buena capacidad de conocimiento). Mas allá de la robotización, en el contexto de un desempleo generalizado, la tecnología cambia la relación entre «empleados» y «empresas». Las personas cuentan con dispositivos que les producen disfrute, a través de productos digitales de valor creciente y precio decreciente (a veces en régimen de gratuidad), con los que practican un autoservicio camino de una desintermediación, con efectos importantes sobre el empleo (agencias de viajes e inmobiliarias, comercio electrónico, quioscos de prensa, ocio y entretenimiento, etc.). En el corto plazo puede afirmarse que «Pleno empleo y digitalización universal son dos objetivos que no van a ser plenamente compatibles».

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