#55 / Noviembre-Diciembre 2022

La democracia directa

Los grados de la transparencia

Daniel Gamper

© Luis Alzueta, @luisalzueta

De las diversas patologías actuales de la democracia destaca la que se manifiesta en la convicción cada vez más extendida de que sólo es posible salvarla reduciéndola, limitando el poder de las personas. Se dice, así, que para ayudar a los ciudadanos a ser libres y autónomos hay que impedir que ejerzan su libertad. Es idea común que ha llegado el momento de salvar a la democracia y eso sólo es posible limitando su poder. Los adultos, es decir, unos pocos expertos realistas y pragmáticos, tienen que tomar las riendas de la política y el pueblo debe abandonar los sueños de emancipación. La política es demasiado importante y complicada para dejarla en manos de la gente.

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