#47 / Julio-Agosto 2021

Relato

Los niños perdidos

Llucia Ramis Laloux

© Wikimedia Commons

El piso olía a verdura hervida y a lejía. A principios de primavera, apestaba a vinagre, y los niños llevaban puesto un gorro de ducha para matar a los piojos. Alguna desafortunada lloraba sobre la cama. En su caso sin remedio habían tenido que cortar. Me acercaba cautelosa, ella se tapaba con la almohada:

Para leer este artículo completo COMPRA ESTE NÚMERO o SUSCRÍBETE A LA REVISTA