#5 / Mayo-Junio 2014

Lluís Duch

Religión y política. La eterna pareja

menudo, en la discusión en torno a las relaciones entre lo religioso y lo político,1 sobre todo a partir del siglo XVIII y muy especialmente en el XIX, tanto desde un punto de vista clerical como anticlerical, se ha solido confundir la «teología política» con «lo teológico-político». Es pertinente recordar que la historia de Occidente resulta totalmente incomprensible y opaca si no se tienen en cuenta las variadas formas de relación entre Imperios o Estados e Iglesias, y los seculares conflictos e, incluso, las frecuentes confrontaciones armadas y/o dialécticas entre ambas instituciones.

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