#17 / Mayo-Junio 2016

Anne Levade

Después de la democracia

Superar la democracia representativa

Injustamente o con razón, el modelo de la democracia representativa, según el cual se organizan desde hace más de doscientos años los sistemas constitucionales de todo el mundo, se presenta como moribundo. El diagnóstico es inapelable y los síntomas, conocidos: aumento sostenido del índice de abstención, déficit de representatividad de los cargos electos, desconexión entre los gobiernos y los gobernantes, descrédito general de la clase política y muchos otros tan conocidos que resulta inútil enumerarlos.

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